Guillermo Ascanio, intelectual y combatiente


Guillermo Ascanio Moreno fue un comunista ejemplar y un héroe de la resistencia contra el fascismo. Nació en 1907 en Vallehermoso (La Gomera), estudió en La Laguna, Las Palmas, Barcelona y Berlín, formó parte del Partido Comunista y fundó el Batallón Canarias para defender en Madrid la II República. Fue asesinado por el fascismo español en 1941. Defendió hasta las últimas consecuencias sus ideales revolucionarios, pagando con su vida la defensa de la democracia, en un ejemplo de compromiso personal y político.

En 1930, tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera, aparece en el diario tinerfeño La Prensa un artículo que critica las declaraciones hechas por Leoncio Bento, gran cacique de Agulo, con claras ideas fascistas. Este artículo lleva la firma de un grupo de estudiantes gomeros en Tenerife llamado Agrupación Juvenil Gomera.

En pocos meses este núcleo de jóvenes lanza a la calle su propio periódico: El Altavoz, que tiene como director al poeta Pedro García Cabrera. El Altavoz publica cada diez días unos artículos satírico-revolucionarios que poco a poco alimentarán la conciencia del pueblo gomero. Pero el alma de su redacción es indiscutiblemente el joven Guillermo Ascanio, que contaba con 23 años.

Este joven procede de una familia bien acomodada la cual le permite ejercer sus estudios en Tenerife y Las Palmas, más tarde en Barcelona y Berlín. A pesar de su origen, Ascanio se suma a la causa obrera y popular. Su gran personalidad y sus dotes de líder le permiten abrirse a un pueblo gomero que se ahoga en un mar de caciquismo, pobreza, analfabetismo y necesidad.

A finales de 1930 funda en Vallehermoso las Juventudes Republicanas y organiza numerosos actos. Recorre la isla acompañado por campesinos, dando conferencias. Continúa su trabajo periodístico y el 6 de Agosto de 1932 el semanario Espartaco le publica un artículo con duras críticas hacia la burguesía, que desencadena una huelga en el puerto de Tenerife.

Es precisamente en este semanario comunista donde se publica fundamentalmente su obra política. En sus páginas, y en estrecha colaboración con José Miguel Pérez, apareció su conocido análisis de la sociedad y de la economía canarias y su programa de liberación nacional del Archipiélago.

En octubre de 1932 dona a la Federación Obrera Canaria de Vallehermoso un terreno y unos planos para la construcción de un local social. Precisamente, había sido el impulsor del movimiento obrero y de las Federaciones Obreras de la zona norte de la Gomera. Guillermo Ascanio era muy querido por un pueblo al que ha despertado de su eterno sueño embrutecedor.

Cuando los fascistas dan el golpe de Estado de 1936, Guillermo Ascanio se encuentra entonces en Madrid y rápidamente se une a las Milicias Republicanas fundando el Batallón Canarias, formado en un principio por isleños residentes en esa ciudad. Su destacada actuación en combate le vale el ascenso a Comandante en Jefe de la 8ª División del Ejército del Centro, con sede en El Pardo.


Guillermo Ascanio tiene una carrera militar brillante, llegando a obtener la Medalla al Valor de la República en 1938, por la defensa de Madrid. Llega a convertirse en mayor de Milicias, lo que equivale a general de División, puesto que este último rango no se lo conceden a no oficiales. Al final de la Guerra se hace cargo del segundo cuerpo del Ejército del Centro.

Cuando el coronel Casado y una parte del PSOE dan un golpe contra la República para entregar Madrid a los fascistas, Guillermo Ascanio encabeza la lucha contra los golpistas, pero finalmente es traicionado y capturado.

Es conducido a la prisión de San Miguel de los Reyes y luego trasladado a Yeserías. Consciente de su próxima ejecución, no desiste en la lucha e imparte a los reclusos clases de alemán, matemáticas y francés. Los camaradas presos relataban que no se derrumbó en ningún momento y nunca se sentía molesto por ayudar a los otros.

El gobierno franquista lo acusa de dirigir la resistencia desde la cárcel tras las declaraciones hechas por varios detenidos. Ingresa en el local del servicio de investigación franquista, duerme tres noches en los calabozos para luego ser trasladado a Comendadores.

«Soy comunista; he sido jefe de una división; me he opuesto a la entrada de ustedes [los fascistas] en Madrid; he luchado contra los casadistas, y hasta el último momento de mi vida haré cuanto pueda contra el fascismo y por la revolución. ¡Ahora, hagan lo que quieran conmigo!».

Guillermo Ascanio fue fusilado el día 4 de Julio de 1941 a los 33 años de edad.



BIBLIOGRAFÍA

· El independentista que defendió Madrid hasta el final. Pedro Brenes, Independencia y Socialismo, 2010. 

· La razón comunista. Guillermo Ascanio. Ediciones Idea. ISBN: 84-96640-84-1.

· Guillermo Ascanio, comandante del Batallón Canarias. Eladio Méndez Ascanio. Centro de la Cultura Popular Canaria. ISBN: 978-84-7926-557-1.

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