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La iniciativa de EEUU no puede igualar a BRI en América Latina, ya que los países dan la bienvenida a la cooperación, no a la confrontación ideológica

junio 10, 2022


Diario del Pueblo 

 

La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) propuesta por China ha logrado un progreso constante en América Latina durante los últimos tres años, lo que ha traído beneficios concretos a las economías socias con su enfoque centrado en las personas, dijeron expertos chinos el miércoles.

Los analistas dijeron que la creciente influencia de BRI en América Latina ha mostrado que la cooperación y la inclusión han superado la confrontación y la división en la región, al contrario que la iniciativa de contrapeso liderada por EEUU en la Cumbre de las Américas, que ha logrado poco apoyo.

Según se informa, EEUU planea presentar un nuevo plan llamado "Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica", algo así como una actualización de la iniciativa “Crecimiento” en las Américas de la era Trump, que según los expertos imita a la BRI para competir por la influencia, en la Cumbre de las Américas celebrada en Los Ángeles esta semana.

Sin embargo, la decisión de Estados Unidos de excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua de la cumbre ha generado críticas, y el presidente de México decidió saltarse el evento.

Los analistas dijeron que, aunque el plan “Crecimiento” en las Américas tiene como objetivo promover la inversión del sector privado en proyectos de energía e infraestructura, Estados Unidos carece de la complementariedad económica necesaria y tiene recursos financieros limitados. El resultado: el crecimiento en las Américas no ha producido ningún resultado tangible en los últimos tres años. En consecuencia, el entusiasmo inicial de los países latinoamericanos se ha desvanecido.

A pesar de la pandemia de COVID-19 que afectó fuertemente a la economía global, la BRI aún logró avances concretos desde 2020, siendo una característica importante la cooperación con los países latinoamericanos para combatir el coronavirus.

El Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá de 1.520 millones de dólares y el proyecto de la Línea 1 del Metro de Bogotá de 5.000 millones de dólares en Colombia, dos proyectos emblemáticos de China Communications Construction Co (CCCC), un gigante de infraestructura chino conocido por construir muchos hitos de la BRI en todo el mundo, procedieron bien a pesar de la pandemia.

CCCC dijo en un comunicado el miércoles que después de décadas de esfuerzos en el mercado sudamericano, el servicio de dragado SDC de la compañía se ha expandido a Brasil, Argentina, Uruguay y Panamá y brinda a los clientes locales una alternativa de bajo costo en un mercado anteriormente dominado por empresas europeas.

El servicio de dragado de la compañía para el Puerto de Paranagua, el segundo puerto más grande de Brasil, aseguró que el puerto fuera un punto brillante para las exportaciones en 2021, dijo la compañía.

En un comunicado del miércoles, China Railway Construction Corp (CRCC) dijo que está trabajando en varios proyectos importantes en países de América Latina.

En mayo, CRCC firmó un contrato de construcción para un nuevo puente sobre el río Demerara en la capital de Guyana, Georgetown, aumentando la eficiencia del tráfico fluvial en un 75% y el tráfico vial en un 100%.

La compañía también trabaja en un tramo de 195 kilómetros de la Carretera N° 5 de Chile, que será la primera carretera de Chile equipada con un sistema de peaje totalmente automatizado y una de las mayores obras de infraestructura del país, así como el Hospital General de Arima, uno de los hospitales más grandes y avanzados de Trinidad y Tobago.

Estos grandes proyectos emprendidos por grandes empresas estatales chinas van acompañados de una larga lista de empresas privadas chinas que invierten en América Latina.

La inversión china en América Latina, que es el segundo mayor destino de inversión en el extranjero de China, se situó en 450.000 millones de dólares a finales de 2021 y representó el 19% de la inversión directa china total en el extranjero, según mostraron datos del Ministerio de Comercio de China.

En 2022, la influencia de la BRI en América Latina ha experimentado un fuerte aumento. Nicaragua ingresó en un documento oficial sobre cooperación BRI en enero, seguida de Argentina en febrero.

Song Junying, director del Departamento de América Latina y el Caribe del Instituto de Estudios Internacionales de China, dijo que participar en proyectos masivos de infraestructura nunca ha sido la especialidad de EEUU.

Los analistas dijeron que el hecho de que EEUU tenga su propio plan económico para cooperar con los países de la región y cierta competencia benigna puede ayudar a mejorar la calidad de los proyectos BRI, pero si EEUU intenta estigmatizar la BRI e intenta obligar a los países a elegir bando, el país norteamericano está condenado a darse contra la pared ya que los países están hartos de los intentos de politizar los asuntos económicos y provocar confrontaciones ideológicas.

"El clima político entre China y los países latinoamericanos, así como las estructuras económicas altamente complementarias, significa que los países latinoamericanos no elegirán bandos ni se unirán a algunos clubes exclusivos que Estados Unidos establece para competir contra China", dijo Song.

En 2021, el comercio entre China y los países latinoamericanos superó los 450.000 millones de dólares, alcanzando un nuevo máximo y creciendo un 40% desde 2020.

Song dijo que, en el mundo posterior a la pandemia, los países latinoamericanos tienen una determinación más fuerte para elegir sus propios caminos de desarrollo, sin importar si EEUU ve a América Latina como su "patio trasero" o "patio delantero".

Song dijo que, si bien un enfoque creciente de BRI está en proyectos que son pequeños y hermosos, los grandes proyectos de infraestructura siguen siendo la tarjeta de presentación de China, algo que otras partes no pueden proporcionar. 

 

[Imagen: Pabellón de Importación de América Latina en la Zona de Libre Comercio Waigaoqiao de Shanghai, la primera zona de libre comercio establecida en China. El centro comercial también es una extensión de la CIIE, ya que muchos de los productos exhibidos en la primera exposición a nivel nacional con temas de importación del país se venderán aquí. Foto: Yang Hui/GT]

La violencia de armas, una pandemia provocada por EEUU

mayo 17, 2022

 XI PU 

 

En abril de 2021, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, exigió al Senado que refuerce el control de las armas de fuego y que deje de "aceptar" un tipo de violencia que "se ha convertido en una pandemia".

Un año después, tan solo un día después de la promulgación de un nuevo decreto de control de armas, un tiroteo masivo irrumpió el trajín del metro de Nueva York, dejando un caos enorme y decenas de heridos. Esta "sorpresiva" bofetada a la credibilidad de la Administración Biden no es más que la triste normalidad de una pandemia artificial tan propia como arraigada de EEUU.

UNA PANDEMIA ENRAIZADA DE EEUU

EEUU es, desde hace ya tiempo, el país con mayor cantidad de armas de fuego del mundo. De acuerdo con las cifras mencionadas en el libro "Tráfico de armas y violencia: De la red global al reto de seguridad local", editado en 2021, en Estados Unidos cada 14 minutos hay un muerto por armas de fuego y cada 25 horas, un tiroteo masivo. Y desde siempre, las leyes y reglamentos de este país sobre el control de armas han sido bien laxos.

La cultura de armas de EEUU nació con la ratificación de la Segunda Enmienda de su Constitución, que protege el derecho del pueblo estadounidense a poseer y portar armas. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, la defensa de este derecho ha sido llevada al extremo y distorsionada de manera deliberada, mientras la cultura de armas ha devenido, según The New York Times, en una "cultura de matar".

Y al final, el único derecho que se ha logrado defender es el de todos para disparar contra todos, haciendo que la violencia de armas se haya convertido en la causa número uno de las muertes por traumatismo en el país.

UNA PANDEMIA ARTIFICIAL

En EEUU no faltan esfuerzos por atajar la violencia de armas. Sin embargo, el control de armas se ha convertido en una patata caliente tan sensible que ningún político en su "sano juicio" quiere abordar verdaderamente.

Entretanto, la gran mayoría de las iniciativas y decretos termina en papel mojado en medio del tira y afloja entre diferentes cálculos electoralistas y económicos.

Por ejemplo, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), acérrima organización opositora a la regulación de armas, es considerada como la fuerza lobbista más poderosa en el Capitolio.

Sumergida ya en innumerables escándalos y litigios judiciales, en 2021 la NRA pretendió declararse en bancarrota y trasladarse a Texas, mediante la creación de una sociedad denominada Sea Girt LLC a finales de 2020.

Aunque la NRA se vista de seda, NRA se queda. Este artilugio legal jamás hará desaparecer su formidable poder de bloquear cada pieza de legislación sensata para la prevención de la violencia armada propuesta a cualquier nivel, sea local, estatal o federal.

La NRA categoriza a todos los congresistas del rango A al F en función de su actitud sobre el control de armas. Con esta clasificación, las posturas más proarmas son mejor apoyadas por la NRA. Según las estadísticas de la CNN en 2018, 307 de los 535 congresistas estadounidenses han recibido contribuciones electorales desde la NRA y sus organizaciones afiliadas o se han beneficiado de sus campañas publicitarias.

UNA PANDEMIA LETAL

El cóctel de la pandemia de COVID-19 y una catastrófica respuesta antiepidémica es más que suficiente para formar una tormenta perfecta sobre la ya frágil y fragmentada sociedad estadounidense. La agudización de la desigualdad, división social y odio racial ha servido como caldo de cultivo para una mayor ola de violencia, que, a su vez, refuerza la precaución de la ciudadanía para protegerse con armas de fuego.

De ahí nace un círculo vicioso en que la violencia y la proliferación de armas se exacerban mutuamente.

En EEUU, a la par con la subida vertiginosa del número de muertes por COVID-19, el número de fallecidos por la pandemia de la violencia de armas no deja de batir nuevos récords. Según Gun Violence Archive, el 2021 se cerró con 44.816 muertes por armas de fuego en EEUU, convirtiéndose en el año más letal en esta materia en la historia del país. Y más aún, todo indica que la cifra del 2022 va a superar a la del 2021.

UNA PANDEMIA EXPORTADA

Esta pandemia artificial originada en EEUU ha causado incluso mayores estragos en sus vecinos del sur.

De acuerdo con las cifras publicadas en el libro "Tráfico de armas y violencia: De la red global al reto de seguridad local", en Haití y las Bahamas el 98 por ciento de las armas ilegales proviene de EEUU, y este porcentaje alcanza el 50 por ciento en Centroamérica.

Además, el flujo ilegal de armas de EEUU también ha sido reconocido por la ONU como un gran reto para Colombia.

En agosto de 2021, el Gobierno de México presentó una demanda civil ante el Tribunal Federal de Boston contra 11 empresas de producción y distribución de armas en EEUU, a las cuales acusa de emprender "prácticas comerciales, negligentes e ilícitas, que facilitan el tráfico ilegal de armas a México".

Hace semanas, el Dr. Anthony Fauci, principal asesor médico del presidente Biden, afirmó en un programa televisivo que EEUU "ya está fuera de la fase de pandemia", aunque corrigió días después que "de ninguna manera esto significa que la pandemia haya terminado".

De igual manera, cabría preguntar: ¿Cuándo va EEUU a acabar con la pandemia de la violencia de armas dentro y más allá de sus fronteras? 

 

(*) Xi Pu es observador de asuntos internacionales en Beijing

El papel de la OTAN tras el fin de la Guerra Fría

mayo 06, 2022


GAO GE 

 

PEÓN DE EEUU EN POS DE LA HEGEMONÍA

Después de la Guerra Fría, no había razón para que la OTAN siguiera existiendo. Sin embargo, el bloque militar, en lugar de desintegrarse como el Pacto de Varsovia, se convirtió en una herramienta del poder estadounidense que ha buscado la polarización y la hegemonía mundial.

Si bien todas estas acciones no estaban obviamente asociadas entre sí, Washington tenía un objetivo en la planificación de estos eventos. El objetivo de Washington era mantener la hegemonía estadounidense en todo el mundo mediante la creación de un "caos controlable". Estados Unidos tiene décadas de experiencia en este sentido. Lo confirman sus guerras en Irak, Afganistán y Siria.

La OTAN sirvió repetidamente como peón de Estados Unidos, apoyándolo en la guerra de Afganistán y los ataques aéreos en Siria. Estas operaciones militares, llevadas a cabo por los Estados Unidos bajo el disfraz de la "paz", la "democracia" y los "derechos humanos" causaron masivas víctimas civiles y grandes daños materiales.

La crisis de Ucrania demuestra una vez más que la hegemonía estadounidense es la mecha de la inestabilidad global, y que Estados Unidos es el mayor perpetrador de la agitación en el mundo.

CÉLULA CANCEROSA DE LOS CONFLICTOS INTERNACIONALES

Desde el final de la Guerra Fría hace más de 30 años, la OTAN -liderada por Estados Unidos- ha instigado conflictos y guerras en todo el mundo persiguiendo intereses que enfatizan "Estados Unidos primero" y la "supremacía occidental". Como resultado, la comunidad internacional se ha visto acosada por la agitación y los trastornos.

Según un artículo publicado recientemente por el medio de comunicación español Rebelión, los deseos insaciables de la OTAN son las causas, raíz y células cancerosas de todos estos conflictos.

Con el fin de establecer un mundo unipolar, la OTAN liderada por Estados Unidos llevó a cabo una campaña de bombardeo aéreo contra la República Federativa de Yugoslavia y un bárbaro ataque con misiles contra la embajada china en Yugoslavia. También la OTAN ha librado una serie de guerras contra otros estados soberanos, convirtiendo en refugiados a decenas de millones de personas en países como Afganistán, Irak, Libia y Siria.

Para obtener ventajas geopolíticas, la OTAN ha instigado "revoluciones de color" en todo el mundo, tratando de explotar las disputas locales. Para los países que no la siguen ciegamente, incluidos Rusia, República Popular Democrática de Corea (RPDC), Irán y Venezuela, la OTAN ha empuñado el sin sentido del gran garrote de las sanciones unilaterales, incluidas las sanciones económicas, políticas y tecnológicas, imponiendo una jurisdicción de brazo largo.

Trazando líneas ideológicas, participando en la política de bloques y persiguiendo el militarismo, la OTAN, espectro de la Guerra Fría, es un villano dentro de la comunidad internacional.

LA MANO NEGRA QUE ABRE LA 'CAJA DE PANDORA' EN EL CONFLICTO RUSIA-UCRANIA

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo recientemente que la crisis de Ucrania podría hundir a más de una quinta parte de la humanidad, o hasta 1.700 millones de personas, en la pobreza y el hambre.

La OTAN dirigida por Estados Unidos no puede absolverse de responsabilidad al abrir la "caja de Pandora" en el conflicto entre Rusia y Ucrania. En una discusión que tuvo con el exlíder soviético Mikhail Gorbachev a principios de la década de 1990, el entonces secretario de Estado de EEUU, James Baker, dio la garantía de “ni una pulgada hacia el este” sobre la expansión de la OTAN. Sin embargo, la OTAN, liderada por Estados Unidos, rompió esta promesa, participando en una expansión hacia el este de cinco rondas de más de 1.000 kilómetros hacia la frontera rusa y aumentando el número de sus miembros de 16 a 30, arrinconando a Rusia con cada paso.

En 1997, George Kennan, ex embajador de Estados Unidos ante la Unión Soviética, afirmó que expandir la OTAN sería el error más fatídico de la política estadounidense en toda la era posterior a la Guerra Fría. Ahora, esta predicción se ha hecho realidad. La crisis de Ucrania ha provocado un impacto inconmensurable en el mundo. Sin embargo, la OTAN todavía está atrapada en una mentalidad de Guerra Fría y continúa echando leña al fuego y creando división y confrontación.

La llave para cerrar la “caja de Pandora” está en manos de EEUU y la OTAN. Deberían reflexionar sobriamente sobre su vergonzoso papel en la crisis de Ucrania y asumir su debida responsabilidad. 

 

Reconectar, reagrupar, coordinar

abril 26, 2022


TEODORO SANTANA 

 

La realidad de la guerra de las potencias imperialistas occidentales, por medio del gobierno títere ucraniano, contra Rusia, y las consecuentes medidas de censura absoluta y propaganda de guerra a todo meter, despeja cualquier tipo de ilusiones sobre la democracia burguesa.

Con el ascenso del fascismo descarado y el protofascismo de los partidos “democráticos” -incluidos los que se proclaman de “izquierda” o incluso de “izquierda radical”- los comunistas de Europa y de sus colonias no podemos continuar como un ejército en desbandada, convertidos en grupúsculos residuales y totalmente separados de las masas.

No podemos limitarnos a enfadarnos. Tampoco podemos seguir con lo de siempre, intentando participar en la agenda electoral que marca el enemigo. Es perder el tiempo y quemar -aún más- militantes. Como comunistas nuestro objetivo es tomar el poder. Y de forma efectiva, no “parlamentariamente”.

Qué lejos estamos de eso, camaradas.

Es comprensible la desmoralización. Más cuando en nuestro propio bando sólo domina el sectarismo, las discusiones a muerte y la fragmentación. Y, lo que es peor, la hegemonía durante décadas de dirigentes burgueses que nos han ido vendiendo una y otra vez para sus propios proyectos “realistas”.

Es hora de, al menos, empezar a encontrarnos. Discrepemos de esto o lo otro, es preciso que reconectemos, aunque sigamos en tal o cual grupo o en nuestras casas. Tenemos que crear puntos de encuentro. Somos los malditos de la Tierra: debemos hablar entre nosotros, respetarnos y tratarnos con calor, como camaradas. Y dejar de ser esclavos encadenados en las bodegas que pelean entre sí por un trozo de pan.

Además, debemos coordinarnos. Todavía no como partido, pero sí de manera concreta, de forma que lo que hagamos vaya ganando efectividad. Como enseñaba Lenin, “la revolución no se hace, sino que se organiza”. De momento no “grandes” partidos, sino quizá pequeños y ágiles comités revolucionarios, donde podamos encontramos, sin que nadie tenga que renunciar a su propia militancia.

Por supuesto, debemos dejar fuera a los señoritos, a los posibilistas, a los trepas de siempre que sólo buscan carne de cañón para hacer carrera política y personal vendiéndonos el “asalto a los cielos”. Ya los conocemos.

Y, por último, debemos empezar a cultivarnos en las normas de clandestinidad. Las redes sociales son muy golosas, y un descargue para nuestra frustración. Pero, salvo aquellos que somos ya muy conocidos por el enemigo y no tengamos marcha atrás, debemos velar por que los aparatos del Estado no tengan conocimiento de quienes somos ni de cuántos somos. Lo que es especialmente importante si vemos cómo el Estado se salta sus propias leyes sin despeinarse para reprimir sin contemplaciones. Con el cuento de la “democracia”, hemos sido muy descuidados con esto. No estamos a salvo. Y mucho menos si vamos en serio. 

Decía Mao, refiriéndose a los grandes contextos históricos, que “a veces sopla el viento del Este y otras veces sopla el viento del Oeste”. Están cambiando los tiempos, y el viento del Este va acumulando las nubes a favor de la historia. Pero el ejército ruso no va a hacer nuestro trabajo, así que pongámonos a ello.

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